New Morning
Tenía varios posts preparados para la “vuelta a la vida” pero finalmente los dejo para después. Me parece más apropiado este título, New Morning, porque es como un nuevo despertar del blog después de más de un mes dormido. Dormido por causas mayores, por cambios mayores. Como ya avancé he cambiado de trabajo y eso a supuesto varios “daños colaterales”, el principal, que ahora vivo en Alemania. Otro estilo de vida (muy diferente al que estaba acostumbrado) el tiempo dirá si mejor, peor…
Para empezar el primer fin de semana que pasé aquí, esperando empezar el trabajo el lunes, fue mi cumpleaños. La verdad es que yo no soy demasiado de-cumpleaños, no me enfado si no me felicitan, no lo celebro excesivamente… pero este año, por ser el primero aquí y además sólo, fue especial y lo celebré bien, me fui a Colonia a dar una vuelta y a comer al Hard Rock Café. Y por la tarde, concierto.
Y lo malo que ese día coincidían dos buenos conciertos en dos sitios diferentes, la duda era entre Billy Joel en Frankfurt y Bob Dylan en Gelsenkirschen. Entre 45 kilómetros y 250. A Joel no lo he visto nunca en directo y me apetece bastante, a Dylan 5 veces… La respuesta está clara, me decidí por Bob.
Me acerqué a la impronunciable cuidad de Gelsenkirchen (que os sonará un poco porque ha sido sede en los mundiales) ví los restos de los pocos ingleses que quedaban por las calles (la noche anterior les eliminó Portugal). Y en la oficina de turismo una chica descalza pero muy simpática me dio un mapa y las indicaciones exactas para poder llegar al Anfiteatro.
Que puede ser mas americano que ir a ver a Dylan montado en un Cadillac ElDorado descapotable, pues bien, el pavo que llevaba delante en la entrada del parking lo hizo.
El concierto fue bastante diferente al del año pasado en Milán, para empezar el emplazamiento, un anfiteatro abierto con la “espalda desnuda” a un canal en el que al otro lado había gente disfrutando del concierto “por la patilla”. Un concierto completamente de día, con lo cual los juegos de luces y cortinas en conciertos anteriores desaparecieron.
A mi los conciertos a la luz del día me parecen un poco deslucidos, no pido montajes a lo Rolling Stones pero un juego de luces atractivo te muestra el concierto con otra perspectiva.
La nueva perspectiva en este concierto (y en los que vengan) es que tengo prismáticos de éstos pequeños para poder llevar fácilmente. Un regalo de cumpleaños de mi hermana y “asociados”. Y la verdad es que se ve el concierto de otra manera, más que el concierto se observan los entresijos, los comentarios de Bob a sus músicos entre canciones, las miradas y sonrisas cómplices entre ellos. Hubo un ademán de lanzar la harmónica a la gente del otro lado del canal…
Y me fijé en un detalle que no se dónde lo he leído pero no me resultó del todo desconocido, en la mesa donde deja Bob la harmónica, detrás de él, tiene el Oscar que ganó por Things Have Changed. En la foto se ve muy mal porque está ampliada, pero se intuye un poco la figura de la estatuilla a la derecha del maestro, a la altura del órgano.
Y New Morning (del homónimo álbum de 1970) fue la gran sorpresa del concierto, al principio no la reconoció nadie, como suele pasar con algunas canciones “olvidadas” que recupera en sus conciertos y con algunos arreglos a canciones mucho más conocidas.
El autobús estaba ya esperando al amo a pie de escenario y no hubo tiempo ni esperanza para la sorpresa de otro bis.


Eclipse dijo
Hola doctorcd y bienvenido de nuevo por aqui. La verdad es que ya estaba un poco preocupado por la falta de publicaciones, pero sin duda la espera ha valido la pena: nada más y nada menos que una pequeña crónica de un concierto de Bob Dylan. Realmente curioso el detalle del Oscar, siempre se aprende algo nuevo. Y nada, espero que tengas mucha suerte con tu nueva vida en Alemania y que éste sea el primero de una larga lista de conciertos.
Un saludo y un placer de nuevo.
21 Julio 2006 | 12:59 AM