A Love Supreme
En una de las últimas (y habituales) visitas a FNAC me compré el disco A Love Supreme de John Coltrane aprovechando la reedición de la mayorÃa de su catálogo a precio reducido.
Y para publicitarlo rondaba por los mostradores un folleto mostrando parte del amplio catálogo de este genio del Jazz. No me resisto a poneros el texto que acompaña al folleto, que explica mucho mejor que yo que supuso y que supone John Coltrane para el jazz y para la música moderna en general. Disfrutadlo.
John Coltrane: Aventura y Espiritualidad.
El siglo XX fue el siglo del jazz. En sus albores las canciones de los esclavos negros se mezclaron consciente e inconscientemente con mil otras influencias para ir creando poco a poco, sin que nadie se diera cuenta, una música nueva a la que pronto llamarÃamos jazz; la primera música y la más genuina del siglo XX. El jazz nacÃa en una época de prisas y, por tanto, no pudo evolucionar, no le dejamos, con la parsimonia de músicas anteriores. En menos de cincuenta años, en su loca (que no alocada) carrera hacia delante, el jazz habÃa quemado tantas etapas como la música a la que llamamos clásica en diez siglos. Todo parecÃa dicho y hecho, las fronteras del jazz se habÃan difuminado a pesar de los gritos de algunos intransigentes. Sólo quedaba por dar el salto al vacÃo y muchos lo intentaron pero era necesario ser bastante más que un músico de jazz para conseguirlo.

Por suerte para todos ahà estaba John Coltrane emergiendo como un auténtico enviado del Olimpo del Jazz. Curtido en mil batallas de gran enjundia (de Dizzy Gillespie a Miles Davis) y con una carga espiritual y musical que le acercaba más a la figura de un superhéroe, John Coltrane, o simplemente Trane, supo avanzar sin miedo pero llevando a sus espaldas la pesada carga de ese medio siglo de jazz que le habÃa precedido. Lanzarse al vacÃo pero buscando en su interior hasta lo más profundo de su espÃritu y dejar que fuera algo asà como el corazón o el alma los que dictasen su música. Aventura y espiritualidad, dos nociones inseparables, necesarias, no sólo para el jazz sino para cualquier música que se mantenga viva.
Posiblemente John Coltrane no inventó nada pero profundizó en la música hasta sus últimas consecuencias, llegando tan adentro como era posible llegar, o más, y convirtiendo cada sensación en un estremecimiento difÃcil de expresar con palabras. Ya nada fue igual, ya nada ha sido igual.
¿El mayor creador musical del siglo XX? Posiblemente.

Por suerte, muchos de esos momentos irrepetibles, nunca nada en Trane fue igual, ni siquiera a sà mismo, han quedado grabados en disco. Una oportunidad única, también irrepetible, de llegar tan lejos como la música puede llegar, justo cuando se convierte en puro sentimiento. Es obligatorio aprovecharla.
Miquel Jurado.


Jazzpower dijo
Coltrane es para investiragarlo, merece la pena, en serio.
29 Noviembre 2005 | 01:50 PM