Probablemente a The Verve les hayamos conocido las grandes masas por su Urban Hymns de 1997, a la postre su último disco juntos, pero ellos llevaban una carrera bastante consolidada antes. Como pasa con muchos grupos ingleses (como James, Gomez, Devendra Banhart, Badly Drawn Boy, Beautiful South...) estrellas en su país pero no demasiado conocidos por España.
Tuvieron muchos problemas con las drogas y las disputas eran bastante frecuentes hasta que se vaciaron con el mencionado disco y se separaron.
El cantante, Richard Ashcroft, actuó en solitario en FIB del año 2000 para presentar su primer disco en solitario Alone With Everybody, un título ciertamente conciso, "Solo con Todo el Mundo". Aprovechó el tirón Verve pero parece que se ha diluido un poco en la maraña de cantantes y grupos de la escena inglesa. Publicó un segundo disco que pasó más desapercibido.
Pero lo que nos ocupa hoy es el magnífico disco Urban Hymns en el que destacan varias canciones, entre ellas The Drugs Don' Work una triste balada sobre el tenebroso mundo de la droga y Bittersweet Symphony una canción radiada hasta la saciedad, puede que le pase el efecto Wonderwall, una canción muy buena pero que llegas a odiar porque la han quemado los medios de comunicación. Bittersweet Symphony además, tiene un vídeo clip muy curioso. Sale Richard Ashcroft andando por una acera mientras canta y se topa con situaciones de todo tipo un barrio cualquiera de una cuidad inglesa cualquiera. Más curioso todavía es que aparecen en los créditos de la canción como autores Mick Jagger & Keith Richards ya que los Verve utilizaron un sampler de una canción de los Rolling para la melodía del Bittersweet. Mediando abogados y juicios al final los Verve tuvieron ceder y por eso aparecen como co-autores con sus correspondientes ingresos los dos miembros de los Rolling. Richard Ashcroft dijo al respecto que era la mejor canción que habían escrito los Stones en 20 años, no le faltó ironía...
Pero a mí la canción que más me gusta del Urban Hymns es Sonnet, es un preludio al estilo pausado con toques de electricidad que pondrían de moda un tiempo después bandas como Coldplay pero los Verve se atreven con algo un poco más experimental. Por ejemplo, en ese mismo disco, canciones como Space & Time y Come On son un claro ejemplo. Coldplay me gustan, sobre todo su primer disco, Parachutes, pero ningún disco suyo me ha hablado tan directamente como lo ha hecho el Urban Hymns de The Verve.