Ayer estaba en el coche escuchando el Grace de Jeff Buckley (del que ya había hablado antes en el blog) y llegó Hallelujah. Lenta, llena de sentimiento, de matices, que cada vez que la escuchas crece y mejora, que siempre la redescubres de otra manera. Dependiendo de tu estado de ánimo te impacta de una manera u otra.
Y me di cuenta que autor original, Leonard Cohen, nunca ha estado en la consulta del doctor. Y creo que es hora.
Popularmente creo que a Leonard y su música se les tiene encasillados como un muermo, música poco menos de funeral. Cierto es que no es la música más adecuada para ir de fiesta, pero tampoco todos los días nos apetecen las películas de risa o películas de guerra, hay que jugar con los estados de ánimo y tener música de todos los géneros para saber apreciarla en los distintos momentos de la manera que se merece.
Leonard Cohen es más que nada un poeta y detrás de ese poeta se esconde un personaje curioso, ha sido un mujeriego empedernido, se internó en un monasterio Zen en California y estuvo recluido varios años… Una vida para contar en una película vamos.
La canción que nos ocupa hoy, Hallelujah, aparece publicada en el disco de 1984 Various Positions. Y a Cohen puede que le ocurra como a Dylan, que es un gran autor de canciones pero quizá sea más fácil acercarte a él con versiones de otros artistas que con las suyas propias. Más que nada por su peculiar estilo de cantar, casi recitar su poesía que puede crear reticencias en los oyentes. De todas maneras yo siempre soy partidario de los autores originales y hay que conocerles para valorar las versiones que hacen otros. Y Leonard Cohen es autor de grandes canciones: Suzzanne, Who By Fire?, Bird on the Wire, Dance Me To The End of Love, First We Take Manhattan... solamente por nombrar unas cuantas. Realmente os recomiendo que le prestéis un poco de atención si no le conocéis.

Como dije ayer, hoy salía a la venta No Direction Home, el volumen 7 de las maravillosas Bootleg Series de Bob Dylan. Y como buen Dylanita me he ido a comprarlo y cual ha sido mi sorpresa que no lo he encontrado ni en FNAC ni en El Corte Inglés en Zaragoza. He vuelto a casa bastante indignado porque en la FNAC he preguntado al tío que está en información y me ha mirado como si fuese un extraterrestre (supongo que está más acostumbrado a que le pregunten por el Regueton y por su p*** madre) he tenido que repetirle “el último disco de Bob Dylan” (casi deletreando) y tras mirar de mala gana el ordenador me ha dicho. “No lo tenemos” Algo obvio porque he recorrido las estanterías y no lo he visto, pero bueno… “y cuando lo tendréis?” le he preguntado yo. Y poniendo cara de besugo al horno me ha dicho “ni idea” con una desgana que me han dado ganas de imitar a los dependientes de Alta Fidelidad cuando le dan la ficticia paliza a Tim Robbins en la tienda de discos…
Por cierto, en el Corte Inglés tres cuartos de lo mismo, casi las misma cara de asombro… un tío con una camiseta de Pink Floyd preguntando por el último disco de Bob Dylan…
Bueno, que haya paz, ahí van un par de enlaces por si queréis más información en español de este disco: un artículo de El Mundo y otro de El País.