King Crimson es uno de esos grupos que no te deja indiferente. O lo te gusta o lo odias, no creo que haya término medio. Y la verdad es que no se porqué es asi, he intentado convencer a amigos de las excelencias del grupo pero no ha habido manera. Ya vienen predispuestos a algún tipo de canción insoportable, que King Crimson las tiene no nos vamos a engañar, y ya puede ser la canción más maravillosa del mundo que no son objetivos escuchándola… y por supuesto la detestan.
Realmente King Crimson es el disfraz que se coloca Robert Fripp para sacar discos y hacer giras de vez en cuando. Es un disfraz veterano porque el primer disco (In The Court of The Crimson King), y la canción de hoy, 21st Century Schizoid Man son de 1969.

Es una canción ácida, que deja patente el virtuosismo de Fripp y la fuerza de la banda. En las posteriores reencarnaciones de King Crimson han ido reinventando una y otra vez la canción pero sin perder la esencia del Rock Progresivo o Rock Sinfónico en los que catalogaron a King Crimson y otros ilustres grupos como Pink Floyd o Yes.

Solamente Robert Fripp es el superviviente de aquel primer album, si se repasa el elenco de músicos que han pertenecido a King Crimson la lista es impresionante: Greg Lake, Peter Sinfield , Mel Collins, Bill Brufford, Adrian Belew, Trey Gunn , Tony Levin

Un resumen de los cambios de la banda a lo largo de los años ( www.elephant-talk.com)

Además del trabajo con King Crimson, Fripp ha colaborado en multitud de trabajos de otros artistas dejando siempre su personal forma de tocar la guitarra, por ejemplo en Heroes y Scary Monsters de David Bowie, en los primeros discos en solitario de Peter Gabriel… Ha publicado varios discos con Andy Summers, Brian Eno, David Sylvian… desde luego es un hombre muy activo.

A Robert Fripp le he visto dos veces en directo, una con King Crimson en 2003 y otra en el llamado G3 con Joe Satriani y Steve Vai en 2004.

El concierto de King Crimson en Madrid en 2003 en el formato de cuarteto con Adrian Belew, Pat Mastelotto y Trey Gunn fue muy bueno. El “peso” del concierto lo llevaba Fripp desde la penumbra, Belew “daba la cara” cantando y con la guitarra y Mastelotto en la percusión dando caña, la verdad es que es un verdadero animal. Fue un concierto fundamentado en el último disco de estudio que habían sacado The ConstrukCtion Of Light, pero con huecos para los clásicos de la banda.

Robert Fripp nunca ha sido la típica estrella de rock, es mas bien una persona reservada, perfeccionista que le ha gustado quedarse en un segundo plano, asi que cuando me dijeron que iba de gira con Satriani y Vai con el G3 me quedé bastante sorprendido y expectante de lo que podía ofrecer pero eso lo dejo para otro día…