La semana pasada la historia se repetía y el Liverpool y el Milán se van a verse las caras de nuevo en la final de la Champions League. Ya sabéis lo que pasó hace 2 años, sin duda la mayor hazaña que se ha visto en el fútbol en los últimos tiempos. Ahí va un recordatorio para los que tengan mala memoria:
Y es que además el Liverpool es un equipo muy españolizado y por eso a uno le alegra mucho más ese tipo de gestas y que los nuestros triunfen allende las fronteras.
Vi la semifinal contra el Chelsea del pasado martes y me emocioné al escuchar a través de la televisión como la afición de Anfield animaba cantando el You’ll Never Walk Alone a lo largo de todo el partido. Un partido agónico que se decidió, como la final de 2005, en los penaltis con el portero español del Liverpool, Reina, como gran protagonista, durante el partido y después, porque paró dos penaltis y al llegar a su casa descubrió que los cacos le habían robado.
Hace ya 7 años tuve la suerte de ver un partido de la Champions League en Anfield, concretamente el Liverpool – Barcelona. El resultado y la posición en las gradas no fueron del todo buenas para un madridista como yo, pero la experiencia mereció la pena.
Todo lo que se cuente sobre esa afición se queda corto. Desde el inicio, cuando en los altavoces ponen el You’ll Never… hasta el final el ambiente que se respira en ese campo es indescriptible.
Anfield, 20 de noviembre de 2001
El original del You'll Never Walk Alone es del musical de Rodgers and Hammerstein Carrusel, pero la versión más popular la hicieron Gerry and The Pacemakers y es la que adoptaron los hinchas del Liverpool como himno antes de los partidos en casa.
Ahí van unos videos (cortos, muy cortos) de ese momento indescriptible cuando por megafonía suena ese himno y todo el mundo está tenso disfrutando de esa magia y sufrimiento que nos da el fútbol…
Anfield, 20 de noviembre de 2001
Además en la canción Fearless de Pink Floyd, al final, cuando la música pierde intensidad se puede escuchar ese You'll Never Walk Alone cantado por los hinchas del Liverpool.
Suerte en Atenas, Liverpool. You’ll Never Walk Alone…
Este post viene con un mes y pico de retraso. A finales de 2005 hice una entrada repasando los conciertos en los que había estado. Una especie de resumen de viajes y vivencias extraordinarias y este año quería hacer lo mismo.
La caja musical a la que se refiere el título es ese álbum en el guardo como un tesoro las entradas de los conciertos. Debería dedicar un post a esa carpeta que solamente con verla y pasar páginas dice mucho más de lo que yo puedo expresar con palabras aquí. Bueno, algunas fotos igual pueden dar algo de luz a lo que pasó en aquellas noches extraordinarias…
John Cale - 15 de Febrero, Zaragoza, Teatro Principal
Ambiente austero y John en forma pero con mala leche. Empezó el concierto haciendo un guiño al pasado con Venus in Furs de la Velvet.
Gabriel Sopeña - 18 de Marzo, Zaragoza, Auditorio - Sala Luis Galve
Unas pocas canciones en acústico para calentar el ambiente para Jackson. Por cierto entre el público estaba Loquillo, amigo íntimo de Gabriel.
Jackson Browne - 18 de Marzo, Zaragoza, Auditorio - Sala Luis Galve La música en estado puro. En acústico, tres grandes músicos.
Mark Knopfler & Emmylou Harris - Verona, 3 de Junio, Arena
Un emplazamiento espectacular para un concierto tremendo con Mark, a veces, haciendo de acompañamiento.
Roger Waters - Verona, 4 de Junio, Arena
Mismo emplazamiento, montaje espectacular al más estilo Floyd. Ese Dark Side por el que nunca pasa el tiempo…
Mark Knopfler & Emmylou Harris - Barcelona, 13 de Junio, Palau Sant Jordi
Desde la fila 7. Lo disfruté incluso más que el de Verona.
Bob Dylan - Gelsenkirschen, 2 de Julio
El maestro. Qué más se puede decir.
Robert Cray - Dortmund, 14 de Julio. Telonero de Eric Clapton.
Un auténtico bluesman, apareció después en un par de canciones en el concierto de Eric.
Eric Clapton - Dortmund, 14 de Julio
De pie, en segunda fila pude disfrutar de “mano lenta“ y un pupilo que me sorprendió gratamente, Dereck Trucks.
David Gilmour - Munich, 29 de Julio, Königsplatz
Inolvidable concierto, tremendo aguacero que nos cayó.
Roger Waters - Auburn Hills, 18 de Septiembre, The Palace
El mismo concierto de Verona pero “indoor”, en el pabellón de los Pistons de Detroit.
La principal diferencia, el cerdo volador con mensajes…
Nick Cave – Mainz, 11 de Noviembre, Phönix Halle
Inolvidable.
Morrissey – Frankfurt am Main, 12 de Diciembre, Jahrhunderthalle
Un auténtico crooner con aspavientos tremendos y muy comunicativo con la gente.
No ha sido mal año, plagado de grandes nombres y para este año, frustrados los conciertos de Badly Drawn Boy y Dave Matthews, tengo a Dylan en Abril y alguno más que saldrá por ahí, ya os contaré…
En el anterior post hablaba de lugares de peregrinaje voluntario a localizaciones protagonistas de portadas de discos míticos y mencionaba el Animals de Pink Floyd.
Esta vez fue una visita (de lejos) involuntaria proporcionada por un paseo por el Támesis. Al cruzar un puente y admirar ese Londres que no deja de sorprendernos, la Battersea Power Station con su inconfundible silueta (sin cerdos, eso sí) nos saludó y nos hizo recordar esa mítica y accidentada portada.
Londres, 26 de Abril de 2004, 10:09
El primer día que intentaron hacer las fotos, el gigantesco cerdo se soltó y fue a parar a la zona de influencia de Heathrow por las corrientes de aire, con lo que tuvieron que suspender los vuelos durante un tiempo hasta que el cerdo aterrizó cerca de Kent.
En las siguientes tomas les obligaron a tener francotiradores para "derribar" al cerdo en el caso que sucediese otra vez.
Desde la publicación de esa portada en las giras de Pink Floyd y más recientemente de Roger Waters, el cerdo y la Battersea han sido un tema muy recurrente en las proyecciones de los conciertos. En la breve reunión de los Floyd en el Live8 el año pasado cuando tocaron Money en Hyde Park, una cámara mostró brevemente la Battersea.
Como muestra, y avance, unas fotos del concierto de Roger en el Palace de Auburn Hills, en el que un cerdo con “mensajes” sobrevoló el público durante Sheep.
Auburn Hills, 18 de Septiembre de 2006
Ahora fijaos bien en el siguiente vídeo, más concretamente en el segundo 43 del trailer de la apocalíptica película de Alfonso Cuarón Children of Men.
Hay lugares míticos que quedan inmortalizados en portadas de discos para el deleite y peregrinación de los fans. Recuerdo que en mi primera estancia en Inglaterra quedé fascinado por el Bowie de Ziggy y Hunky Dory y en uno de estos viajes por ese nuevo invento llamado Internet me di de bruces con la página Five Years que tiene un apartado especial para Heddon Street la calle en la que se hicieron las fotografías para la portada y contraportada del Ziggy Stardust.
Al poco tiempo, visité Londres, mapa y cámara en mano y me hice fotos en la cabina, en el callejón… lamentablemente la era digital no había comenzado, al menos para mí, y esas fotos deben estar en algún cajón perdidas esperando que las busque.
También en ese viaje estuve en Berwick Street inmortalizada en las fotos de (What’s The Story) Morning Glory de Oasis. Y estuve más concretamente en Selectadisc (que se ve a la izquierda de la portada) comprándome un sampler de Discipline, el sello de Robert Fripp.
Muchas veces me sorprendo a mí mismo de las chorradas de las que me acuerdo.
Hay muchos ejemplos de portadas gloriosas y sitios de peregrinaje, un par más en Londres: Abbey Road, La Battersea Power Station de Animals…
Pero si hay un lugar en todo el mundo en el que las historias más inverosímiles se entrecruzan y se pueden ver cosas relacionadas con la música sin tener que desplazarte demasiado, son los restaurantes-bares-tiendas-hoteles-casinos… de Hard Rock Café . En un momento vas de la guitarra de Slash a un vestido de Diana Ross al anuario del instituto de Jim Morrison a una moto de Bono a un disco de oro de Kiss a una carta manuscrita de Brian Jones...
Cada pared es un collage de canciones, grupos, historias que no tienen nada que ver entre sí pero no desentonan al estar juntas.
Siempre que viajo y hay un Hard Rock suelo ir a tomar algo y a mirar los objetos expuestos y últimamente a hacer fotos.
Colonia, 02/07/2006,14:55h
A partir de ahora hay una nueva categoría en el (últimamente un poco abandonado) blog llamada Hard Rock Café en la que pondré unas pocas historias que se mezclan en las paredes de los bares en los que he estado (de momento): Londres, Madrid, Barcelona, Manchester, Colonia, Munich, Edimburgo, Detroit. Espero que os guste.
Hace tiempo que tenía que haber escrito sobre el concierto de Roger Waters en Verona en Junio, pero las circunstancias lo han restrasado hasta hoy. Y precisamente hoy, dos días antes de volver a verlo en directo quería recordar cómo fue ese concierto para compararlo con el del próximo lunes en el Palace, donde juegan los Detroit Pistons.
Tengo un montón de fotos del concierto en el Arena de Verona, algunas decentes, otras bastante malas, voy a poner unas cuantas y si puedo hacer fotos el lunes con mi nueva cámara podremos ver diferencias...
Se estaba haciendo de noche poco a poco y la imagen de una radio con un avion de guerra y una botella de wisky era la introducción a lo que nos esperaba en el concierto.
Como era de esperar comenzó el concierto contundente, In The Flesh rememorando los tiempos del Muro y el símbolo de los martillos en la pantalla gigante.
Terminó la canción calentando la pirotecnia
Mother fue el segundo tema de la noche y las proyecciones de la pantalla gigante cobraron vida mostrándonos la habitación en la que estaba la radio. Una canción opresiva que resume de manera sencilla el tema general de The Wall.
La primera sorpresa de la noche fue Shine On You Crazy Diamond que a mi parecer es una canción "muy Gilmour" y yo desde luego no esperaba escucharla esa noche. Con proyecciones de fotos de Syd Barret.
Have a Cigar, una obra maestra del disco Wish You Were Here que a mi siempre me ha encantado. Una canción tirando al blues con un gran sarcasmo en la canción cuando Roger imitando a los ejecutivos discográficos dice: By the way, which one is Pink? Y sarcástica era la situación ya que en el Arena estaba prohibido fumar.
Nuestra gran fuente de sabiduría, youtube:
Come in here, dear boy, have a cigar. You're gonna go far,
you're gonna fly high, you're never gonna die, you're gonna make it if you try;
they're gonna love you.
Well I've always had a deep respect, and I mean that most sincerely.
The band is just fantastic, that is really what I think.
Oh by the way, which one's Pink?
And did we tell you the name of the game, boy,
we call it Riding the Gravy Train.
We're just knocked out, we heard about the sell out.
You gotta get an album out, you owe it to the people.
We're so happy we can hardly count.
Everybody else is just green, have you seen the chart?
It's a hell of a start, it could be made into a monster
if we all pull together as a team.
And did we tell you the name of the game, boy,
we call it Riding the Gravy Train.
Volvemos a la radio para la intro de Wish You Were Here. En general el disco Wish You Were Here está inspirado por Syd Barrett pero en esta canción se percibe, si cabe, más claro:
Con Set The Controls For the Heart Of The Sun miramos hacia atrás, a los principios de los Floyd más sicodélicos.
Podemos verla en un vídeo del mismo autor:
Un período de transición en el concierto un tanto delicado para mí que no estoy tan familiarizado con The Final Cut, su último disco con Pink Floyd, y con la época en solitario de Roger. Lo que no quita para disfrutar de una impresionante puesta en escena que te inserta en las canciones. Sonaron The Gunner's Dream, Southampton Dock, The Fletcher Memorial Home y Perfect Sense parts 1 and 2.
Muy a su estilo de canciones con contenido político presentó Leaving Beirut, introduciéndola como una historia real que le había ocurrido a él de jóven cuando visitó Líbano y fue acogido por una familia en su casa. No se escaparon de las críticas George Bush y Tony Blair en la canción. La proyección fue muy curiosa porque aparecía la letra en un comic mientras la cantaban. Se atreverá a cantar esta canción tan crítica con Bush en tierras Yankees?
Antes del descanso y de abordar el Dark Side completo, una vuelta al Animals, al cerdo hinchable y a la Battersea Power Station de Londre, cantó Sheep.
Una gran luna nos avisa de lo que va a llegar... La Obra Maestra
un satélite...
Speak to Me / Breath
On The Run
Time
The Great Gig in The Sky
Money
Us And Them
Any Colour You Like
Brain Damage
Eclipse
Y el satélite se aleja...
Los bises fueron un All The Wall, con las canciones The Happiest Days Of Our Lives, Another Brick In The Wall (Pt 2), Vera, Bring the Boys back Home y finalmente, el gran colofón con Comfortably Numb, una de las mejores canciones de los Floyd.
En el viaje a Verona (y alrededores) en Junio para ver a Mark Knopfler & Emmylou Harris y a Roger Water nos encontramos con bastantes carteles de conciertos. Como preludio a las fotos y comentarios de esos conciertos que tengo pendientes de escribir en el blog, ahí van unos cuantos carteles “version italiana”.
El Verona Music Festival además de los mencionados, trajo al Arena a los Eagles a finales de Mayo.
Ben Harper y sus Innocent Criminals también iban a venir al Arena.
Verona, alrededores del Arena, 3 de Junio de 2006, 10:40
Un festival en el “Autodromo di Imola” con grandes nombres.
Verona, enfrente del hotel, 3 de Junio de 2006, 17:11
En Mestre, camino a la estación para el viaje diario a Venecia había unos cuantos carteles entre los que destaca el de los cachondos Flaming Lips.
Mestre, 6 de Junio de 2006, 10:07
Y justo enfrente de la estación, un auténtico clásico, Eros Ramazzotti…
Mestre, enfrente de la estación de tren, 6 de Junio de 2006, 10:11
Un buen cartel de Guiliano Parma y sus Bluesbeaters, que no tengo ni idea de quién son, pero esas fotos en blanco y negro y plan crooner les da un toque mafiosete.
Venecia, 6 de Junio de 2006, 11:01
Con Venecia lleno de turistas el título del cartel es una paradoja difícil de conseguir… Aunque el subtítulo es casi tan curioso: “Que viva el fútbol Rebelde”
Venecia, 6 de Junio de 2006, 11:07
Venecia estaba plagada de carteles de Ligabue, por ejemplo en una papelera.
Venecia, 6 de Junio de 2006, 18:19
Si algo hay en Venecia, además de turistas, son conciertos de música clásica, una pequeña muestra:
Por la mañana pasamos por el lugar del concierto para inspeccionar la plaza y calcular los escasos tres minutos que nos separaban del hotel.
Estaban todavía colocando las sillas, organizando el escenario y se podía entrar libremente. Lo que más me chocó fue lo alto que estaba el escenario. Luego, una vez comenzado el concierto, se vio que no era lo suficientemente alto, al menos para un concierto sentado.
La plaza es un sitio muy bonito, espectacular, entre dos museos, pero incomodísimo para un concierto con sillas. El tipo de concierto invita a la pausa, a la tranquilidad y a disfrutarlo sentado, pero si hubiese sido de pie se hubiese visto mucho mejor.
Durante todo el día estuvo amenazando lluvia en Munich pero tras una pequeña siesta en el hotel, salió el sol y nos fuimos a ver el concierto sin paraguas ni chubasquero ni nada (tampoco es que los tuviésemos demasiado a mano)…
Así que llegamos con bastante tiempo a la Königsplatz para darnos una vuelta por los chiringuitos de comida, acercarnos al de merchandising y no comprar nada por los millones de personas que había asediándolo y ya nos sentamos en nuestras localidades, bastante lejos y con una posibilidad nula de hacer fotos decentes. Gracias a los prismáticos pudimos seguir el concierto un poco mejor y ver a David, Richard y compañía…
Pasados 5 minutos de la hora prevista (19:30) empezó el famoso latido de Breathe, siguieron Time y Breathe Reprise para recordar el Dark Side of The Moon. La voz de Richard le falló un poco en su parte de Time y David salió al rescate.
Saludó después David al respetable en un más que aceptable alemán: Guten Abend… y pasó a decir que tras esa introducción iban a tocar completo el On An Island.
Se fue toda la banda del escenario y los sintetizadores empezaron con Castellorizon. Se unió David con la guitarra y poco después a cinco voces atacaron la canción que da título al disco.
En Red Sky at Night, David se atrevió a coger el saxofón y en Then I Close my Eyes, con una intro de banjo y sin bajo (Guy Pratt tocaba la guitarra) apareció en escena Dick Parry, el saxofonista original del Dark Side of The Moon y que acompañó a la versión Floyd de 1994.
Fue un precioso duelo saxo-guitarra, desde luego Dick está un poco desaprovechado en esta gira.
Hizo la presentación de la extraordinaria banda, dejó al final a Richard Wright, nos recordó que era su cumpleaños y cantó un amago de Happy Birthday…
De la banda destaca por su currículum Phil Manzanera exRoxy Music y productor de renombre. Entre otros muchos ha trabajado con los Héroes del Silencio y este disco de Gilmour…
El momento curioso de la noche vino cuando tocaron en acústico Smile y una pareja se puso a bailar la canción en el pasillo.
Take a Breath fue la parte más ruidosa de esta primera parte con una sección “de tranquilidad y reflexión” que recuerda al Echoes y sus albatros para terminar con un despliegue de guitarra como los grandes maestros.
El láser se despertó para dibujar nebulosas en las dos últimas canciones del On an Island e hicieron 15 minutos de descanso.
Durante ese descanso el cielo empezó a amenazar y las nubes se podían intuir fácilmente aunque se estuviese hiciendo de noche. El tiempo en Alemania, como estoy comprobando últimamente, pasa del sol más radiante a la lluvia (o diluvio) en cuestión de segundos.
Al comenzar la segunda parte colocaron una mesa en la parte izquierda el escenario y David nos pidió un poco de silencio porque iban a hacer algo nuevo, interpretar la introducción de Shine on your Crazy Diamond con Phil Manzanera, Dick Parry y Guy Pratt haciendo sonidos con unas copas de vino.
Durante Shine las gotas empezaron a caer pero fue en Astronomy Domine y Dark Globe cuando la tromba de agua fue tremenda. La silla en la cabeza y todo el mundo aguantando como campeones.
Comenzó la lluvia en una canción dedicada al recientemente desaparecido Syd Barrett y en dos canciones suyas el cielo se vengó de nosotros de manera cruel. Casualidad?
Antes de empezar Fat Old Sun (gran paradoja) David dijo que tocarían un par de canciones más y que daban el concierto por terminado. Milagrosamente, a mitad de canción la lluvia cesó y pudimos ver un concierto “normal”.
A esas alturas todo el mundo estaba de pie y empapado, con los sentidos más despiertos que nunca.
Siguieron dos canciones de los Floyd’94, Coming Back To Life (dedicada a su mujer) y High Hopes para dar paso al éxtasis total de Echoes.
Esta canción es un cúmulo de sentimientos que van y vienen. Esa situación, calados hasta los huesos con los sentidos a flor de piel es una experiencia inolvidable, realmente no sabías de dónde venían los escalofríos, se confundían los producidos por la canción y los producidos por el agua.
Para terminar el concierto, dos clásicos que no envejecen Wish You Were Here y Comfortably Numb. Por cierto, antes de Comfortably y de despedirse, David dijo lo siguiente: Thank You very much indeed, hope it’s not too much wet and cold, I’m gonna see you very soon, one of these days, you never know… a ver con que nos sorprende:
Los títulos de los posts de este blog definen el texto ellos solos con nombres de canciones que nos dicen, aportan o resumen algo. Nunca un post ha tenido un título tan acertado como este… Puedes pasar de la quietud a la tormenta en una fracción de segundo, "in crescendo" o simplemente de golpe. Disfrutar Echoes en las circunstancias que se dieron durante todo ese fin de semana fue algo extraordinario, y al escuchar esa canción ahora y al recordar, los ecos se hace más grandes, si eso puede ser…