Hay lugares míticos que quedan inmortalizados en portadas de discos para el deleite y peregrinación de los fans. Recuerdo que en mi primera estancia en Inglaterra quedé fascinado por el Bowie de Ziggy y Hunky Dory y en uno de estos viajes por ese nuevo invento llamado Internet me di de bruces con la página Five Years que tiene un apartado especial para Heddon Street la calle en la que se hicieron las fotografías para la portada y contraportada del Ziggy Stardust.
Al poco tiempo, visité Londres, mapa y cámara en mano y me hice fotos en la cabina, en el callejón… lamentablemente la era digital no había comenzado, al menos para mí, y esas fotos deben estar en algún cajón perdidas esperando que las busque. También en ese viaje estuve en Berwick Street inmortalizada en las fotos de (What’s The Story) Morning Glory de Oasis. Y estuve más concretamente en Selectadisc (que se ve a la izquierda de la portada) comprándome un sampler de Discipline, el sello de Robert Fripp.
Muchas veces me sorprendo a mí mismo de las chorradas de las que me acuerdo.
Hay muchos ejemplos de portadas gloriosas y sitios de peregrinaje, un par más en Londres: Abbey Road, La Battersea Power Station de Animals… Pero si hay un lugar en todo el mundo en el que las historias más inverosímiles se entrecruzan y se pueden ver cosas relacionadas con la música sin tener que desplazarte demasiado, son los restaurantes-bares-tiendas-hoteles-casinos… de Hard Rock Café . En un momento vas de la guitarra de Slash a un vestido de Diana Ross al anuario del instituto de Jim Morrison a una moto de Bono a un disco de oro de Kiss a una carta manuscrita de Brian Jones...
Cada pared es un collage de canciones, grupos, historias que no tienen nada que ver entre sí pero no desentonan al estar juntas.
Siempre que viajo y hay un Hard Rock suelo ir a tomar algo y a mirar los objetos expuestos y últimamente a hacer fotos. Colonia, 02/07/2006,14:55h
A partir de ahora hay una nueva categoría en el (últimamente un poco abandonado) blog llamada Hard Rock Café en la que pondré unas pocas historias que se mezclan en las paredes de los bares en los que he estado (de momento): Londres, Madrid, Barcelona, Manchester, Colonia, Munich, Edimburgo, Detroit. Espero que os guste.
Hoy se cumple un año de la creación de este blog. Y quién mejor que David Bowie para celebrarlo. Él, que se ha transformado tantas veces reinventándose a sí mismo. Algunas de esas transformaciones quedaron reflejadas en la portada del recopilatorio ChangesBowie que probablemente fue el primer disco completo de Bowie que escuché, grabado en cinta por mi cuñado y con la portada fotocopiada en una cartulina amarilla.
Changes es tambien la canción que abre esa maravilla de 1971 llamada Hunky Dory. También en este disco aparecen los clásicos Life on Mars, Quicksand y una que a mi me hace gracia, Song For Bob Dylan quizá por mi dylanismo pero no creo que haya una canción-homenaje con un título tan explícito.
Yo ahora mismo me encuentro en una situación de cambios. Ando un poco liado y últimamente escribo poco. Hoy me he forzado a escribir por la fecha tan señalada. Voy a cambiar de trabajo y muchas otras cosas relacionadas con eso, ya os iré contando. El cómo se vea afectada la consulta del doctorcd ya se verá. Pero no es mi intención abandonarla definitivamente, hemos llegado hasta aquí, con 126 posts y creo que no ha estado mal, aunque puede que haya algún período de "reflexión" a partir de ahora.
David Bowie es un personaje muy respetado en el mundo artístico. Así que cuando “apadrina” a un grupo o cantante es casi siempre sinónimo de calidad y le proporciona un espaldarazo importante. Gente como Placebo, Nine Inch Nails, Dandy Warhols, Franz Ferdinand… han recibido el premio de ser felicitados públicamente o incluso han tocado como teloneros. Placebo ha sido uno de los más agraciados, editaron una versión de su canción Without You I’m Nothing con él como segunda voz, fueron teloneros de la gira europea que recaló en Zaragoza en 1997 y tocaron en directo en los Brits del 99 una versión del clásico de T-Rex 20th Century Boy entre otras colaboraciones. La canción Without You I’m Nothing pertenece a su homónimo segundo disco, y se trata de una preciosa balada a dos voces salpicada con bastantes momentos de intensidad y con un riff de guitarra bastante característico.
Placebo es un grupo deudor de muchas influencias y lejos de avergonzarse de ellas les saben sacar partido. Por ejemplo haciendo versiones de canciones clásicas en las caras B de sus singles. En la versión extendida de su disco Sleeping With Ghosts daban cuenta de unas versiones un tanto sorprendentes: Running up that Hill de Kate Bush, Bigmouth Strikes Again de The Smiths, Johnny & Mary de Robert Palmer, 20th century boy de T-Rex, The Ballad of Melody Nelson de Serge Gainsbourg, Holocaust de Alex Chilton, I feel you de Depeche Mode, Jackie de Sinead O' Connor y la más impresionante de todas Daddy Cool de Boney M. Una mención especial en el tema colaboraciones merece el DVD Soulmates Never Die del concierto en París el 11 de Octubre de 2003. Para la última canción invitaron a escena a Frank Black, el alma de los Pixies, y juntos tocaron Where is My Mind? El clásico de la banda americana. Un final extraordinario para un DVD altamente recomendable.
Este fin de semana he estado mirando entre las cintas de VHS que tengo olvidadas por las estanterías para ver si merecía la pena algo y pasarlo a DVD. Y me he encontrado con gratas sorpresas, conciertos que ni me acordaba que existían, películas que merecen guardarse bien… y entre todo ello, nada mas y nada menos que 7 cintas completas con capítulos de Aquellos Maravillosos Años, (The Wonder Years). Una serie que contaba la adolescencia a finales de los años 60 y principios de los 70 de Kevin Arnold (interpretado por Fred Savage), un muchacho con el que nos hemos identificado en mayor o menor medida los de mi generación. La serie contaba en clave de drama-comedia la vida cotidiana de este chaval y su entorno, con la caracteristica que el narrador de la historia era el mismo Kevin de adulto.
Pues ni corto ni perezoso me he puesto a grabar alguna cinta a DVD y he visto varios capítulos y lo que mas me ha sorprendido es la cantidad de música de aquellos años que utilizaban para ambientar la serie, la mayoría de las veces relacionada con la trama del capítulo en cuestión.
Los Beatles, Beach Boys, Neil Young, Cream, Simon & Garfunkel, The Byrds… entre muchos otros suenan en los capítulos, con la ventaja que aquí en España, TVE subtituló las canciones y facilitaba su comprensión. Estoy seguro que muchos de los clásicos los escuchamos por primera vez en esa serie.
Uno de los mas graciosos rumores sobre esta serie es el que decía que el actor que interpretaba a Paul Pfeiffer (Josh Saviano), el mejor amigo del protagonista, es actualmente Marilyn Manson, una leyenda urbana más…
Pero sobre todas las canciones destaca la sintonía, With a Little Help From My Friends cantada por Joe Cocker. Esta versión aparece en el disco homónimo de 1969 y, aunque parezca difícil, me gusta más que la versión original de los Beatles que es del Sgt. Peppers y la cantaba Ringo Starr. A mi esa versión me pareció siempre demasiado “pachanguera” pero cuando la canta Joe Cocker le da una seriedad y un calor con los coros femeninos que realmente pone los pelos de punta.
El disco With a Little Help From My Friends de Cocker es realmente bueno, con un par de versiones de Dylan, algún clásico como Don´t Let Me Be Misunderstood, y cuenta con músicos de primera línea como Jimmy Page y Stevie Winwood, además el ingeniero de sonido es Toni Visconti, colaborador habitual de David Bowie.
King Crimson es uno de esos grupos que no te deja indiferente. O lo te gusta o lo odias, no creo que haya término medio. Y la verdad es que no se porqué es asi, he intentado convencer a amigos de las excelencias del grupo pero no ha habido manera. Ya vienen predispuestos a algún tipo de canción insoportable, que King Crimson las tiene no nos vamos a engañar, y ya puede ser la canción más maravillosa del mundo que no son objetivos escuchándola… y por supuesto la detestan.
Realmente King Crimson es el disfraz que se coloca Robert Fripp para sacar discos y hacer giras de vez en cuando. Es un disfraz veterano porque el primer disco (In The Court of The Crimson King), y la canción de hoy, 21st Century Schizoid Man son de 1969.
Es una canción ácida, que deja patente el virtuosismo de Fripp y la fuerza de la banda. En las posteriores reencarnaciones de King Crimson han ido reinventando una y otra vez la canción pero sin perder la esencia del Rock Progresivo o Rock Sinfónico en los que catalogaron a King Crimson y otros ilustres grupos como Pink Floyd o Yes.
Solamente Robert Fripp es el superviviente de aquel primer album, si se repasa el elenco de músicos que han pertenecido a King Crimson la lista es impresionante: Greg Lake, Peter Sinfield , Mel Collins, Bill Brufford, Adrian Belew, Trey Gunn , Tony Levin …
Además del trabajo con King Crimson, Fripp ha colaborado en multitud de trabajos de otros artistas dejando siempre su personal forma de tocar la guitarra, por ejemplo en Heroes y Scary Monsters de David Bowie, en los primeros discos en solitario de Peter Gabriel… Ha publicado varios discos con Andy Summers, Brian Eno, David Sylvian… desde luego es un hombre muy activo.
A Robert Fripp le he visto dos veces en directo, una con King Crimson en 2003 y otra en el llamado G3 con Joe Satriani y Steve Vai en 2004.
El concierto de King Crimson en Madrid en 2003 en el formato de cuarteto con Adrian Belew, Pat Mastelotto y Trey Gunn fue muy bueno. El “peso” del concierto lo llevaba Fripp desde la penumbra, Belew “daba la cara” cantando y con la guitarra y Mastelotto en la percusión dando caña, la verdad es que es un verdadero animal. Fue un concierto fundamentado en el último disco de estudio que habían sacado The ConstrukCtion Of Light, pero con huecos para los clásicos de la banda.
Robert Fripp nunca ha sido la típica estrella de rock, es mas bien una persona reservada, perfeccionista que le ha gustado quedarse en un segundo plano, asi que cuando me dijeron que iba de gira con Satriani y Vai con el G3 me quedé bastante sorprendido y expectante de lo que podía ofrecer pero eso lo dejo para otro día…
David Bowie se mudó a Berlín en 1977 para cambiar de aires y dejar la vida de drogas y alcohol que llevaba en Los Ángeles. En esa época hizo con Brian Eno la famosa trilogía de Berlín: Low, Heroes y Lodger.
Brian Eno, ademas de formar parte de Roxy Music, es un productor de gran éxito y prestigio, por ejemplo U2 (The Josua Tree, Rattle & Hum, Achtung Baby...) James (Laid, Whiplash, Millionaires, Pleased to Meet You...) entre otras muchas colaboraciones ha hecho discos con Robert Fripp, Bryan Ferry... etc
A pesar de contar con canciones bastante comerciales, los tres discos de la época berlinesa se caracterizan por tener partes muy experimentales. Hay temas instrumentales con sintetizadores, V2 Schneider y Moss Garden por ejemplo, que muestran una evolución en la carrera de Bowie indudablemente influenciado por la participación de Brian Eno.
La canción de hoy "Heroes" fue publicada en el homónimo disco de 1977. La mayor parte del álbum fue grabada en el Estudio Hansa II en el verano de 1977 y desde dicho estudio se podían ver 20 metros del Muro de Berlín. Bowie se inspiró para la letra en una pareja de enamorados que se citaban todos los días debajo de una torreta de vigilancia del Muro de Berlín.
Fue publicada en tres idiomas, Inglés "Heroes", Francés "Heros" y Alemán "Helden". Robert Fripp, fundador y alma de King Crimson fue el guitarrista en varias de las canciones de este disco y se dice que tocó las canciones en una sola toma. Sin duda es un personaje y un grupo merecedor de una entrada propia en el blog.
Volvió a repetir con Bowie en el disco Scary Monsters de 1980, tocando en éxitos como el que da nombre al disco y Fashion, otro de los clásicos del catálogo.
La influencia de esta trilogía de discos no se queda en el hecho puntual del éxito de unas canciones a finales de los 70, va mucho más allá. Las partes instrumentales de los discos han sido una influencia que ha llegado incluso a nuestros días. El compositor Philip Glass adaptó partes de los discos Low y Heroes a dos sinfonías, sustituyendo los sintetizadores e instrumentos por una orquesta.
La sinfonía de "Heroes" fue utilizada por la coreógrafa americana Twyla Tharp para una obra de su ballet.
He visto dos veces a Bowie en directo, cercanas en el tiempo pero muy diferentes espectáculos. La primera vez fue en Zaragoza en julio de 1997 en la gira del disco Earthling. Hacía unos meses que Bowie había cumplido 50 años y había hecho ese concierto multitudinario en Nueva York. Ese concierto lo retransmitieron poco después en la televisión española, Canal +, creo recordar, y yo lo vi en la residencia de estudiantes en la que vivía por aquel entonces. Vimos ese concierto varias personas y aunque no éramos seguidores de Bowie (mas que nada por desconocimiento) nos gustó bastante, era un espectáculo novedoso, con proyecciones en maniquíes esparcidos por el escenario, muchos invitados famosos... Por eso mismo, como tenía el listón tan alto creo que no disfruté el concierto de Zaragoza tanto. Placebo fueron los teloneros de aquel concierto y no me gustaron nada, no les conocía y sonaron fatal, el pabellón no estaba demasiado lleno y había eco, no se distinguía absolutamente nada de lo que tocaban. Pasé el año siguiente en Inglaterra, Placebo sacó el segundo disco y ya me empezaron a gustar. Solamente los he vuelto a ver en Benicássim el año 2003 y fueron el mejor concierto en el festival ese año, pero aquella noche en Zaragoza fue un poco nefasta para ellos.
Con esos antecedentes de sonido, el concierto de Bowie era para temerse lo peor, pero no fue así, sonó muy bien, un concierto bueno, el tío con unas tablas como yo nunca había visto a nadie en un escenario. Solamente llevaba un correcto juego de luces pero sin ningún alarde técnico. La banda era pequeña pero muy contundente, estaba compuesta por Reeves Gabrels, Gail-Ann Dorsey, Zachary Alford y Mike Garson.
De este concierto, la parte en la que tocaron Voyeur Of Utter Destruction (As Beauty) y V-2 Schneider fue lo mas flojo según mi punto de vista entonces, porque son dos temas un poco inaccesibles y la mayoría de los que estábamos allí no las conocíamos. Si pudiese asistir hoy a ese mismo concierto probablemente pensaría diferente.
La segunda vez y última vez fue en Manchester en 2003, en otro ambiente totalmente distinto. La gira del disco Reality era poco menos que una gira de grandes éxitos, porque las canciones nuevas y las clásicas son mucho mas homogéneas.
Los teloneros fueron los Dandy Warhols, que estuvieron correctos, sin grandes alardes. Esta vez el montaje era espectacular, con pantallas gigantes de vídeo, efectos de luces, láser... La banda era más amplia, con Earl Slick, Gail-Ann Dorsey, Mike Garson, Sterling Campbell, Catherine Rusell y Gerry Leonard. Y la sensación, distinta. Conocía muchas mas canciones, el público estaba entregado y Bowie hacía bromas con el público… el idioma, que gran barrera.